Cómo migrar de Windows a Linux sin perder datos (2026)

En resumen: Migrar de Windows a Linux en 2026 es posible sin perder archivos siguiendo cuatro pasos concretos: copia de seguridad, elección de distribución, instalación en modo dual arranque y sustitución de programas. Linux Mint y Ubuntu, desarrollada por Canonical, son las opciones más recomendadas para quienes vienen de Windows. Se estima que Linux de escritorio tiene alrededor de 40 millones de usuarios activos globalmente, una cifra que lleva meses creciendo.

Con el fin del soporte de Windows 10 en octubre de 2025, millones buscan pasarse a Linux gratis y sin dramas. Aquí está el plan real.

Qué es migrar a Linux y para qué sirve

Migrar de Windows a Linux significa cambiar el sistema operativo de tu computadora por uno gratuito, de código abierto y sin fecha de caducidad impuesta por ninguna empresa. Una distribución Linux es una versión concreta de Linux lista para instalar, con su propio diseño visual y conjunto de aplicaciones incluidas.

El proceso no obliga a borrar Windows. Puedes instalar Linux junto a tu sistema actual y arrancar desde el que quieras cada vez que enciendas el equipo. Esto se llama dual boot y es la forma más segura de hacer la transición.

La razón práctica de 2026 es clara: Microsoft dejó de ofrecer actualizaciones de seguridad para Windows 10 el 14 de octubre de 2025, según el propio calendario publicado por Microsoft. Un equipo sin parches de seguridad es un equipo vulnerable. Linux resuelve eso sin coste.

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Cómo migrar de Windows a Linux sin perder datos: paso a paso

El proceso completo de cómo migrar de Windows a Linux se divide en cuatro pasos ordenados que cualquiera puede seguir, incluso sin experiencia técnica previa. Saltarse el primero es el error que más arrepentimientos genera.

  1. Haz una copia de seguridad completa antes de tocar nada. Copia tus documentos, fotos, música y contraseñas a un disco externo o servicio en la nube. No es negociable. Aunque la instalación salga perfecta, siempre puede haber un corte de luz o un error humano.
  2. Elige tu distribución Linux. Para alguien que viene de Windows, Linux Mint con escritorio Cinnamon es la recomendación más sólida: menú de inicio, barra de tareas abajo, iconos en el escritorio. El aspecto es casi idéntico a Windows 10. Si prefieres algo con más soporte corporativo, Ubuntu de Canonical es la segunda opción más popular a nivel global.
  3. Descarga la imagen ISO y crea un USB de arranque. Desde el sitio oficial de Linux Mint o Ubuntu, descarga el archivo ISO gratuito. Luego usa una herramienta como Rufus (en Windows) o Balena Etcher para grabarlo en un USB de al menos 8 GB. Este USB será tu instalador.
  4. Instala Linux junto a Windows (dual boot). Reinicia el equipo desde el USB, sigue el asistente de instalación y elige la opción «Instalar junto a Windows». Necesitas al menos 25 GB libres en el disco. El instalador gestiona las particiones solo; no hace falta teclear comandos ni tocar nada manual.
  5. Configura tus programas en Linux. LibreOffice viene preinstalado en Linux Mint y reemplaza a Word, Excel y PowerPoint sin coste adicional. Para edición de imágenes, GIMP cubre la mayoría de funciones de Photoshop. Los navegadores como Firefox o Chrome funcionan exactamente igual que en Windows.

Una vez en Linux, el gestor de software incluido en Linux Mint o la tienda de Ubuntu permiten instalar miles de aplicaciones con un clic, igual que una app store. No hace falta la terminal para el uso cotidiano.

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Errores frecuentes al pasarse a Linux y cómo evitarlos

La mayoría de los problemas al migrar de Windows a Linux vienen de saltarse pasos o de expectativas equivocadas, no de que Linux sea difícil. Estos son los más comunes:

  • No hacer copia de seguridad. Es el error número uno. Aunque la instalación en dual boot no borra los archivos de Windows, cualquier fallo durante el proceso de particionado puede dejar el disco en un estado irrecuperable. Haz la copia siempre, sin excepción.
  • Elegir una distribución demasiado avanzada para empezar. Arch Linux o Gentoo son opciones para usuarios expertos que quieren control total. Para alguien que viene de Windows, empezar por ahí es como aprender a conducir en un circuito de Fórmula 1. Linux Mint es el punto de entrada correcto.
  • Esperar que todos los programas de Windows funcionen igual en Linux. Algunas aplicaciones, especialmente de diseño profesional o videojuegos con protección antitrampas, no tienen equivalente directo. La capa de compatibilidad Wine permite ejecutar ciertos programas de Windows en Linux, pero no funciona con todo. Revisa tu lista de software antes de migrar definitivamente.
  • No actualizar los drivers de hardware antes de instalar. La mayoría del hardware moderno funciona sin configuración adicional en Linux, pero algunas tarjetas gráficas NVIDIA o adaptadores Wi-Fi menos comunes pueden requerir pasos extra. Busca el modelo exacto de tu equipo en los foros de Linux Mint antes de empezar.

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Lo que necesitas saber antes de empezar

La mejor distribución Linux para principiantes en 2026 es Linux Mint, y la segunda opción más recomendada es Ubuntu: ambas tienen comunidades enormes y soporte en español. Elegir entre ellas no es una decisión crítica; siempre puedes cambiar después.

El contexto detrás del auge actual es directo. Según datos de StatCounter, la cuota de mercado de Linux en escritorio superó el 4% global en 2024, su máximo histórico, impulsada precisamente por el anuncio del fin de soporte de Windows 10. No es una revolución, pero sí una tendencia sostenida y medible.

Hay un detalle que poca gente menciona: Linux también resuelve el problema de los equipos viejos. Un portátil de 2014 que apenas aguanta Windows 10 puede correr Linux Mint de forma fluida. Linux Mint requiere como mínimo 2 GB de RAM y 20 GB de almacenamiento, especificaciones que cualquier máquina de los últimos diez años cumple de sobra.

La decisión de pasarse a Linux no debería tomarse por miedo ni por moda. Debería tomarse porque tiene sentido para tu equipo, tus hábitos y tu presupuesto. Si usas el navegador, el correo y documentos de texto, Linux cubre el cien por cien de tus necesidades desde el primer día. Si dependes de software muy específico de Windows, el dual boot te da tiempo para probar sin comprometerte del todo.

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Preguntas frecuentes sobre cómo migrar de Windows a Linux

¿Puedo instalar Linux sin borrar Windows?

Sí. La instalación en modo dual arranque (dual boot) permite tener ambos sistemas en el mismo equipo y elegir cuál usar al encender. Solo necesitas al menos 25 GB libres en el disco; el instalador de Linux Mint gestiona el resto automáticamente.

¿Qué pasa con mis archivos al pasarme a Linux?

Tus archivos no se borran si haces la instalación junto a Windows o en una partición separada. Aun así, hacer una copia de seguridad previa es el paso número uno obligatorio antes de tocar el disco. Ningún instalador, por bueno que sea, está por encima de un fallo de luz en el momento equivocado.

¿Qué distribución Linux es mejor para alguien que viene de Windows?

Linux Mint con escritorio Cinnamon es la opción más recomendada: tiene menú de inicio, barra de tareas y aspecto visual casi idéntico al de Windows 10. Como segunda opción, Ubuntu de Canonical ofrece más visibilidad corporativa y una comunidad de soporte aún mayor.

¿Funcionan en Linux programas como Word, Excel o Photoshop?

No de forma nativa, pero existen alternativas gratuitas muy sólidas. LibreOffice reemplaza a Microsoft Office y GIMP cubre las funciones principales de Photoshop. Para ciertos programas de Windows también existe la capa de compatibilidad Wine, aunque su funcionamiento varía según la aplicación concreta.

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