MediaMarkt subió 37€ un producto justo antes de su Día sin IVA

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El truco más viejo del comercio tiene nombre y apellidos: así inflan precios antes de una ‘oferta’ para que acabes pagando lo mismo o más.

Días antes del último Día sin IVA de MediaMarkt, un usuario detectó que el precio de un producto había subido 37 euros respecto a su precio habitual. Justo a tiempo para que, al aplicar el descuento equivalente al IVA (un 21%), el ahorro real fuera mínimo o directamente nulo. La captura corrió por redes y el debate se reabrió: ¿son estas promociones tan buenas como parecen?

La respuesta corta es: depende. La larga es lo que vas a leer aquí.

Qué pasó exactamente con MediaMarkt y el Día sin IVA

Según el caso documentado y difundido en redes, el precio de un producto —cuya referencia exacta está pendiente de verificación con fuentes como Idealo o Keepa— habría subido 37 euros en los días previos al inicio de la campaña. Una vez activa la promoción, el descuento aplicado se acercaba precisamente a esa cantidad, dejando el precio final similar al anterior a la subida.

En el momento de publicar este artículo, MediaMarkt no ha emitido ninguna declaración sobre el caso. No es la primera vez que la cadena se enfrenta a este tipo de acusaciones, y tampoco es la única en el sector. Pero la viralidad del caso ha vuelto a poner el foco sobre una práctica que muchos consumidores intuyen y pocos pueden demostrar.

Lo importante no es solo MediaMarkt. Es entender el mecanismo.

El truco de los precios inflados: cómo funciona y por qué es casi siempre legal

El esquema es sencillo: una tienda sube el precio de un producto días o semanas antes de una promoción. Cuando llega la campaña, aplica el descuento anunciado sobre ese precio inflado. El consumidor ve un porcentaje de ahorro que parece real, pero el precio final es igual o muy parecido al habitual.

¿Es ilegal? En la mayoría de los casos, no. La Ley de Competencia Desleal prohíbe las prácticas engañosas que induzcan a error sobre el precio o su cálculo, pero demostrar que una subida previa tiene intención fraudulenta es complicado. Las empresas suelen argumentar que los precios fluctúan por razones de mercado, coste de aprovisionamiento o estrategia comercial.

La Directiva Omnibus europea, transpuesta en España a finales de 2022, introdujo una obligación relevante: cuando se anuncia una reducción de precio, el precio de referencia debe ser el más bajo aplicado en los 30 días anteriores a la promoción. Eso acota el margen de maniobra, pero no lo elimina. Una subida puntual seguida de una bajada puede seguir siendo técnicamente válida si se gestiona con los plazos adecuados.

Casos documentados en otras grandes superficies y en el Black Friday

Esta práctica no es exclusiva de MediaMarkt ni de los días sin IVA. El Black Friday es, históricamente, el escenario donde más se ha documentado. Organizaciones como la OCU y FACUA llevan años publicando análisis en los que rastrean precios semanas antes y después del último viernes de noviembre.

Los patrones que han encontrado se repiten:

  • Productos con precios elevados artificialmente durante los días previos, que vuelven a su nivel habitual —o bajan más— semanas después.
  • Descuentos anunciados sobre precios de venta al público recomendados (PVP) que nadie paga realmente, no sobre el precio real de mercado.
  • Ofertas de «precio mínimo histórico» que, al cruzarse con historiales de precios, resultan ser simplemente el precio habitual con otro etiquetado.

En España, las sanciones a grandes cadenas por esta práctica han sido escasas y de escaso impacto económico en relación con el volumen de negocio que generan estas campañas. La dificultad de probar la intencionalidad y los recursos legales de las empresas explican en parte esta situación. FACUA ha denunciado casos concretos ante las autoridades de consumo, con resultados desiguales.

El problema estructural es que la carga de la prueba recae, en la práctica, sobre el consumidor o las organizaciones que lo representan.

Qué dice la normativa y cuáles son tus derechos como consumidor

Con la transposición de la Directiva Omnibus, España actualizó su marco legal para reforzar la transparencia en los descuentos. La obligación de indicar el precio más bajo de los últimos 30 días como referencia en cualquier promoción es un avance real, pero su aplicación depende de que los organismos de control tengan capacidad y voluntad para supervisarla.

Si crees que has sido víctima de una práctica de precio inflado, tienes varias vías:

  • Presentar una reclamación ante la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) de tu municipio.
  • Denunciar ante la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) o el organismo autonómico equivalente.
  • Contactar con organizaciones como OCU o FACUA, que canalizan denuncias colectivas con mayor impacto.
  • Documentar todo: capturas de pantalla con fecha y hora, historial de precios exportado de herramientas de rastreo y confirmaciones de compra.

Sin documentación, cualquier reclamación individual tiene pocas probabilidades de prosperar.

Cómo protegerte: herramientas para rastrear el historial de precios

La mejor defensa es la información previa. Antes de comprar cualquier producto en una campaña promocional, dedica dos minutos a comprobar su historial de precios. Las herramientas disponibles son gratuitas y fáciles de usar.

Para Amazon: CamelCamelCamel y Keepa son las referencias. Muestran la evolución del precio desde que el producto está listado, con gráficas claras y alertas configurables. En segundos puedes ver si el precio actual es una oportunidad real o simplemente el precio de siempre con otro nombre.

Para el resto de tiendas —MediaMarkt, El Corte Inglés, Fnac, PCComponentes—, Idealo y Google Shopping permiten comparar precios entre tiendas y, en algunos casos, ver la evolución temporal. La extensión de navegador de Idealo avisa automáticamente si el precio de un producto ha subido recientemente.

También puedes activar alertas de precio. Tanto Keepa como CamelCamelCamel permiten configurar notificaciones para cuando un producto baja de un umbral determinado. Así compras cuando el precio es realmente bajo, no cuando te dicen que lo es.

El hábito más útil es simple: mira el historial antes de que empiece la promoción, no durante. Una vez arranca el Día sin IVA o el Black Friday, los precios de referencia ya pueden estar manipulados. Si tienes la foto previa, la comparación es inmediata.

La conclusión que no te van a contar en el anuncio

Los días sin IVA, el Black Friday y similares pueden ser buenas oportunidades de compra. No todas las ofertas son falsas ni todas las bajadas de precio están infladas previamente. Pero el beneficio real de estas campañas depende casi siempre de cuánto trabajo hagas tú antes de llegar a la tienda.

Las grandes superficies tienen equipos dedicados a optimizar márgenes durante estas campañas. El consumidor que entra sin información previa parte con desventaja. El que lleva el historial de precios en el móvil, no.

La próxima vez que veas un «Día sin IVA», abre Keepa o Idealo antes de añadir nada al carrito. Treinta segundos de comprobación pueden ahorrarte exactamente los 37 euros que alguien decidió subirte sin que te enteraras.

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