El Pentágono elimina 180 religiones de su lista oficial: qué cambia para los militares

En resumen: El Pentágono eliminó 180 religiones de su lista oficial de credos reconocidos para militares en activo, reduciendo drásticamente las opciones de práctica religiosa institucional disponibles para los aproximadamente 100.000 soldados hispanos que sirven en las Fuerzas Armadas de EE.UU. La medida, impulsada bajo la administración Trump, afecta el acceso a capellanes, permisos por festividades y acomodaciones litúrgicas dentro de las bases.

El Departamento de Defensa de EE.UU. borró 180 credos religiosos reconocidos. Te explicamos qué implica para soldados hispanos y qué dice esto sobre libertad religiosa en el ejército.

¿Qué significa que el Pentágono elimine religiones de su lista oficial?

La lista oficial de credos del Pentágono es el registro que determina qué prácticas religiosas reciben respaldo institucional dentro de las Fuerzas Armadas de EE.UU. Si tu religión está en esa lista, puedes solicitar un capellán de tu credo, pedir días libres por festividades propias y acceder a acomodaciones dietéticas o litúrgicas reconocidas por el ejército.

El Armed Forces Chaplains Board administra este registro. Hasta ahora, la lista incluía cientos de tradiciones: desde las grandes religiones globales hasta credos minoritarios, espiritualidades indígenas y corrientes sincréticas. Era, en teoría, un reflejo de la diversidad real de quienes sirven en uniforme.

Con la eliminación de 180 credos, ese reflejo se rompe. Los militares cuya fe quedó fuera del registro actualizado no desaparecen, pero sí quedan desprotegidos institucionalmente.

¿Por qué está sonando ahora?

La medida forma parte de una revisión interna del Departamento de Defensa bajo la administración Trump que empezó a implementarse en 2025 y que ya generó reacciones en medios especializados en política militar. La justificación oficial apunta a «simplificar y estandarizar» los registros institucionales.

Los críticos leen otra cosa detrás de ese lenguaje técnico: ven la eliminación como parte del desmantelamiento sistemático de políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) dentro del ejército. El mismo impulso que llevó al Pentágono a revisar nombres de bases y programas de formación está, según estas voces, detrás de este recorte.

Entre los 180 credos eliminados se cuentan tradiciones indígenas americanas, corrientes neopaganas, espiritualidades sincréticas y ramas minoritarias del islam y el hinduismo. Son, precisamente, las categorías que más representan a militares de origen no occidental y a soldados latinos con prácticas espirituales fuera del canon cristiano o judío.

¿Por qué debería importarte?

Si tienes familia, amigos o conocidos sirviendo en las Fuerzas Armadas de EE.UU., esta decisión puede afectarles de forma directa y concreta, no solo simbólica. Los hispanos representan alrededor del 17% del personal militar en activo, según datos del Departamento de Defensa — una proporción que supera su peso demográfico general en muchas ramas del ejército.

Dentro de esa comunidad existe una variedad religiosa real: practicantes de la santería, del catolicismo popular con elementos sincréticos, de espiritualidades indígenas mesoamericanas o caribeñas, y de otras tradiciones que difícilmente encajan en las categorías que el nuevo registro mantiene. Para ellos, perder el reconocimiento oficial no es un trámite burocrático — es quedarse sin acceso a acompañamiento espiritual en situaciones de alto estrés, incluidos despliegues en zonas de conflicto.

Hay un dato que ilustra la magnitud: el Pentágono gestiona más de 2.000 capellanes activos distribuidos entre sus distintas ramas. Cuántos de esos capellanes cubren credos que acaban de perder reconocimiento oficial es una pregunta que el Departamento de Defensa aún no ha respondido públicamente.

Lo que necesitas saber

  • Sin reconocimiento, sin derechos prácticos. Un militar cuya religión fue eliminada de la lista no puede solicitar formalmente capellán de su credo, permisos por festividades propias ni acomodaciones litúrgicas o dietéticas.
  • La Primera Enmienda sigue vigente, pero el acceso institucional no. Los soldados conservan el derecho constitucional a la práctica religiosa privada, pero el ejército no está obligado a facilitarla si el credo no está reconocido.
  • Existen vías de recurso. Cualquier militar afectado puede presentar una queja formal ante el Inspector General de su rama, contactar la Military Religious Freedom Foundation — organización que ya litigó casos similares — o consultar con un asesor legal militar (JAG) para explorar recursos bajo la Primera Enmienda.
  • El impacto puede escalonarse. El reconocimiento oficial también influye en cómo se registra la afiliación religiosa en los expedientes militares, lo que puede afectar ceremonias fúnebres, atención espiritual en hospitales de campaña y protocolos de captura o prisionero de guerra.
  • La cifra de 180 aún requiere confirmación documental. El Departamento de Defensa no ha publicado la lista completa de credos eliminados. Los medios que informaron sobre el tema citan fuentes internas, pero el documento oficial no está disponible públicamente al cierre de este artículo.
  • El contexto político importa. Esta revisión llega en paralelo a otros cambios en el Pentágono bajo Trump: eliminación de programas DEI, revisión de políticas sobre identidad de género y cambios en los criterios de reclutamiento. No es una decisión aislada.

La libertad religiosa en el ejército nunca fue perfecta, pero la lista oficial era al menos un mecanismo de protección mínima para credos minoritarios. Recortar esa lista en 180 entradas sin explicar los criterios de selección — y sin publicar qué religiones desaparecen — convierte una decisión administrativa en un problema de transparencia y de derechos.

Si tu credo quedó fuera, no esperes a que la institución lo resuelva sola. Las vías de recurso existen y ya hay organizaciones especializadas que las conocen mejor que nadie.

Preguntas frecuentes sobre el Pentágono y la eliminación de religiones de su lista oficial

¿Qué religiones eliminó el Pentágono de su lista oficial?

El Pentágono suprimió 180 credos de su registro oficial, entre ellos varias tradiciones indígenas americanas, corrientes neopaganas, espiritualidades sincréticas y ramas minoritarias del islam y el hinduismo que eran especialmente relevantes para militares latinos y de origen no occidental. El Departamento de Defensa no ha publicado la lista completa de los credos eliminados.

¿Por qué el ejército de EE.UU. está borrando credos religiosos de su registro?

La medida forma parte de una revisión interna impulsada bajo la administración Trump cuyo objetivo declarado es simplificar y estandarizar los registros institucionales del Departamento de Defensa. Los críticos la señalan como un retroceso en políticas de diversidad e inclusión dentro del ejército, en línea con otros cambios recientes en el Pentágono.

¿Cómo afecta esta lista religiosa a los soldados que practican una religión no reconocida?

Sin reconocimiento oficial, un militar no puede solicitar capellán de su credo, permisos por festividades propias ni acomodaciones dietéticas o litúrgicas. Queda excluido de las protecciones institucionales que sí tienen los credos que permanecen en la lista del Armed Forces Chaplains Board. El impacto es especialmente visible en despliegues, hospitales militares y protocolos fúnebres.

¿Pueden los militares hispanos hacer algo si su religión fue eliminada?

Sí. Pueden presentar una queja formal ante el Inspector General de su rama, contactar la Military Religious Freedom Foundation — que ya ha litigado casos similares ante tribunales federales — o acudir a un asesor legal militar (JAG) para explorar recursos legales bajo la Primera Enmienda de la Constitución de EE.UU.

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