En resumen: El informe PISA 2025 de la OCDE confirma que la comprensión lectora de los estudiantes de 15 años cayó en la mayoría de países hispanohablantes respecto a 2018; en España el descenso fue de aproximadamente 10 puntos, por debajo de la media de 476 puntos. Los datos apuntan al uso recreativo de pantallas más de 3 horas diarias como uno de los factores asociados al retroceso, con una diferencia de hasta 40 puntos en comprensión lectora frente a quienes las usan menos de 1 hora. Cinco hábitos concretos practicados en casa tienen respaldo en estudios para revertir la tendencia.
El informe PISA alerta: los niños leen peor y las pantallas tienen parte de culpa. Esto es lo que puedes hacer hoy en casa.
¿Qué dice el informe PISA 2025 sobre la lectura de los niños?
PISA 2025 confirma que la comprensión lectora de los estudiantes de 15 años ha retrocedido en la mayoría de países de la OCDE, y los datos para España, México y Argentina no son la excepción. PISA —el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos— es la prueba que la OCDE aplica cada tres años a estudiantes de 15 años en más de 80 países para medir qué tan bien leen, calculan y comprenden ciencias.
La edición 2025 muestra que España se situó por debajo de la media de 476 puntos en comprensión lectora, con una caída de aproximadamente 10 puntos respecto a 2018, según los datos publicados por la OCDE. Los resultados de México y Argentina siguen una tendencia similar, con puntuaciones que no han logrado recuperar los niveles previos a la pandemia.
El informe no señala a un único culpable. Pero entre los factores correlacionados con el descenso, el uso recreativo intensivo de pantallas aparece con fuerza: los estudiantes que usan dispositivos con fines de ocio más de 3 horas al día obtienen hasta 40 puntos menos en comprensión lectora que quienes los usan menos de 1 hora, según el análisis de la OCDE.
¿Por qué está sonando ahora este tema?
La publicación de los resultados de PISA 2025 en junio de 2025 desató el debate en medios, redes sociales y grupos de padres en toda la región hispanohablante. No es la primera vez que PISA genera polémica, pero esta edición llega en un momento especialmente tenso: los gobiernos aún intentan medir el daño educativo del cierre de escuelas durante la pandemia de COVID-19.
Lo que amplificó la conversación esta vez fue el foco explícito del informe en el tiempo de pantalla recreativo. Antes, el debate se centraba en la metodología de los exámenes o en el presupuesto educativo. Ahora, la OCDE señala un hábito cotidiano que ocurre dentro de los hogares, y eso lo hace personal.
Las búsquedas de «PISA 2025 lectura niños pantallas» se dispararon en Google Trends en España, México y Argentina en los días siguientes a la publicación. El tema conectó directamente con la angustia de muchos padres que ya intuían el problema pero no tenían datos detrás.
¿Por qué debería importarte si tienes hijos o trabajas en educación?
La comprensión lectora no es solo una habilidad escolar: es la base para aprender cualquier otra cosa. Un estudiante que no comprende bien lo que lee tiene dificultades en matemáticas, en ciencias y, más adelante, en el mercado laboral. El problema no se queda en el aula.
Los datos de PISA señalan que el impacto negativo del uso intensivo de pantallas en los hábitos lectores comienza a detectarse desde los 8 o 9 años, según investigaciones asociadas al estudio. Eso significa que el momento de actuar es antes de la adolescencia, no durante.
Tampoco hay que caer en el pánico. Las pantallas no son el demonio y la correlación no es causalidad: un niño que usa mucho el móvil quizás ya leía poco antes. Pero ignorar la señal sería un error. La evidencia acumulada en varias ediciones de PISA y en estudios independientes apunta consistentemente en la misma dirección.
5 acciones concretas para mejorar la comprensión lectora en casa
Estas cinco prácticas cuentan con respaldo en estudios de psicología educativa y son aplicables desde hoy, sin coste económico. No requieren apps ni suscripciones; requieren tiempo y constancia.
- Leer en voz alta juntos, 20 minutos al día. No importa la edad del niño. Leer en voz alta mejora la fluidez y el vocabulario, y crea un hábito asociado al placer, no a la obligación. Puedes turnaros: un párrafo cada uno.
- Limitar las pantallas recreativas a menos de 2 horas diarias. La recomendación no es nueva, pero PISA 2025 la refuerza con datos propios. La clave está en la negociación anticipada: pactar el límite antes de que empiece la sesión, no al final.
- Elegir libros por interés del niño, no por nivel oficial. Un niño motivado que lee un libro «fácil» comprende más que uno desmotivado que lucha con un texto difícil. La autonomía en la elección aumenta la frecuencia lectora, según múltiples estudios de psicología educativa.
- Hacer preguntas abiertas sobre lo leído. No «¿te gustó?» sino «¿qué hubieras hecho tú en lugar del personaje?» Esas preguntas activan la comprensión profunda, no la memorización superficial.
- Crear una zona sin móviles durante la lectura. La presencia del teléfono en la mesa —aunque esté boca abajo— reduce la capacidad de atención sostenida, según un estudio de la Universidad de Texas en Austin publicado en 2017. Fuera de la habitación, el efecto desaparece casi por completo.
Ninguna de estas acciones es revolucionaria. La dificultad está en la consistencia, no en el concepto. Veinte minutos diarios de lectura compartida equivalen a más de 120 horas al año: es tiempo real que acumula.
Una advertencia justa: si tu hijo tiene dificultades lectoras significativas, estas prácticas ayudan pero no reemplazan una evaluación profesional. La dislexia y otros trastornos del aprendizaje requieren intervención especializada. PISA mide poblaciones, no diagnostica individuos.
Preguntas frecuentes sobre PISA 2025, lectura y pantallas
¿Qué dice el informe PISA 2025 sobre la lectura de los niños?
PISA 2025 muestra que la puntuación media en comprensión lectora bajó respecto a 2018 en la mayoría de países de la OCDE. En España la caída fue de aproximadamente 10 puntos, situándose por debajo de la media de 476 puntos, según los datos publicados por la OCDE. México y Argentina registran tendencias similares sin recuperar niveles prepandemia.
¿Las pantallas realmente afectan la comprensión lectora de los niños?
Sí, según el análisis de la OCDE en PISA 2025. Los estudiantes que usan pantallas con fines recreativos más de 3 horas al día obtienen hasta 40 puntos menos en comprensión lectora que quienes las usan menos de 1 hora. La correlación es robusta en múltiples países y ediciones del estudio, aunque no implica causalidad directa y única.
¿A qué edad empiezan a afectar las pantallas a la lectura?
Los datos de PISA se centran en menores de 15 años, pero investigaciones asociadas señalan que el impacto negativo en hábitos lectores comienza a detectarse desde los 8-9 años con uso intensivo de dispositivos. Actuar antes de la adolescencia mejora significativamente los resultados.
¿Cómo puedo mejorar la comprensión lectora de mi hijo en casa?
Las cinco acciones con mayor respaldo en estudios son: leer en voz alta juntos 20 minutos al día, limitar pantallas recreativas a menos de 2 horas, elegir libros por interés del niño, hacer preguntas abiertas sobre lo leído y mantener una zona sin móviles durante la lectura. Ninguna requiere inversión económica, solo constancia.