En resumen: El físico Holger Müller y su equipo de la Universidad de California Berkeley construyeron un sistema cuántico aislado de 25 partículas que simula un universo en miniatura. El experimento, publicado en 2024, demuestra por primera vez de forma empírica que el tiempo no es una propiedad fundamental del universo: emerge del desorden interno entre partículas entrelazadas. Es la confirmación de la hipótesis Page-Wootters, formulada en 1983 por los físicos Don Page y William Wootters.
Un experimento cuántico recrea las condiciones del Big Bang a escala microscópica y sugiere que el tiempo no es una propiedad fundamental del universo, sino un efecto del desorden. Esto lo cambia todo.
¿Qué es el universo en miniatura que crearon en Berkeley?
El universo en miniatura de Berkeley es un sistema cuántico aislado de 25 partículas diseñado para replicar las condiciones del Big Bang a escala de laboratorio. El equipo de Holger Müller lo construyó con un propósito muy concreto: estudiar cómo aparece el tiempo cuando no hay ningún reloj externo que lo mida.
Para entender qué significa eso, hay que saber una cosa: el entrelazamiento cuántico es la correlación instantánea entre partículas que hace que el estado de una afecte al de otra sin importar la distancia. Dentro de este sistema aislado, ese entrelazamiento entre las partículas genera algo que desde dentro se percibe como tiempo, aunque desde fuera no haya ninguna dimensión temporal que lo explique.
El experimento no es una metáfora ni una simulación por computadora. Es un sistema físico real, construido en laboratorio, donde el desorden interno —la entropía— crece de forma medible. Eso, según los datos del equipo de Berkeley, es exactamente lo que produce la sensación de que las cosas ocurren en un orden.
¿Por qué está sonando ahora?
El estudio de Holger Müller está sonando porque es la primera prueba empírica de una hipótesis que llevaba 41 años siendo solo matemática. En 1983, los físicos Don Page y William Wootters propusieron que el tiempo no existe como dimensión independiente del universo: lo que llamamos «paso del tiempo» sería el aumento de entropía dentro de un sistema cuántico entrelazado. Nadie había podido demostrarlo en un laboratorio. Hasta ahora.
La publicación del paper en 2024 desencadenó un debate inmediato en la comunidad científica. La razón es directa: si el tiempo no es fundamental sino emergente, las ecuaciones que usamos para describir el origen del universo necesitan revisarse desde la base.
Hay otro motivo por el que este experimento llama la atención más allá de los físicos teóricos. La segunda ley de la termodinámica —que dice que el desorden siempre aumenta en un sistema cerrado— estaba ahí desde el siglo XIX. Lo que nadie esperaba era que esa misma ley fuera la que fabrica el tiempo.
¿Por qué debería importarte?
A corto plazo, este experimento no cambia tu rutina. A largo plazo, redefine los cimientos de tecnologías que sí la van a cambiar. Los ordenadores cuánticos, por ejemplo, funcionan usando entrelazamiento cuántico. Entender cómo ese entrelazamiento genera estructuras temporales cambia la forma en que estos sistemas pueden diseñarse y controlarse.
Más allá de la tecnología, hay algo que vale la pena notar: la física lleva décadas con un problema sin resolver. La relatividad general de Einstein describe el universo a gran escala; la mecánica cuántica lo describe a escala subatómica. Las dos funcionan por separado, pero son incompatibles entre sí. El tiempo es exactamente el punto donde chocan. Si el tiempo es un efecto emergente y no una dimensión fundamental, eso abre una vía real para unificar las dos teorías.
No es especulación: es el argumento que la comunidad de física teórica lleva esperando verificar experimentalmente desde que Page y Wootters lo formularon. Ahora tienen datos reales sobre la mesa.
Lo que necesitas saber
- El sistema tiene 25 partículas cuánticas aisladas, suficientes para generar entropía interna medible sin interferencia del entorno exterior.
- La hipótesis Page-Wootters (1983) lleva cuatro décadas sin confirmación experimental. Este experimento es, según el equipo de Berkeley, la primera demostración empírica directa.
- El tiempo termodinámico —el tiempo que «nace del desorden»— no es lo mismo que el tiempo relativista de Einstein. Son descripciones distintas del mismo fenómeno, y reconciliarlas es uno de los grandes pendientes de la física actual.
- El entrelazamiento cuántico es el mecanismo central. Sin la correlación entre partículas del sistema, no habría estructura temporal interna. El desorden solo genera tiempo cuando las partículas están entrelazadas.
- No hay consenso total todavía. Parte de la comunidad científica considera que el experimento valida la hipótesis; otra parte señala que un sistema de 25 partículas es demasiado pequeño para extrapolar conclusiones cosmológicas. El debate sigue abierto.
- Las implicaciones para la cosmología son directas: si el tiempo emerge del caos cuántico, el Big Bang no fue el inicio del tiempo, sino el inicio del desorden que produce la ilusión del tiempo.
La postura de Trendeo es esta: lo relevante no es solo el resultado, sino lo que revela sobre cómo construimos ciencia. Una hipótesis matemática de 1983 sobrevivió cuatro décadas sin pruebas porque era coherente internamente. Ahora tiene datos. Eso no ocurre casi nunca en física fundamental, y cuando ocurre, el campo cambia.
Preguntas frecuentes sobre el universo en miniatura y el tiempo cuántico
¿Qué es el universo en miniatura que crearon en el laboratorio?
Es un sistema cuántico aislado de 25 partículas creado por el equipo de Holger Müller en la Universidad de California Berkeley. Replica las condiciones del Big Bang a escala microscópica y permite estudiar cómo emerge el tiempo sin ningún reloj externo de referencia. Es el primer sistema físico real —no una simulación— que demuestra este fenómeno de forma empírica.
¿Por qué dicen que el tiempo nace del desorden?
Según la hipótesis Page-Wootters, formulada en 1983 por Don Page y William Wootters, el tiempo no existe como dimensión independiente. Lo que percibimos como «paso del tiempo» es el aumento de entropía —desorden interno— dentro de un sistema cuántico entrelazado. El experimento de Berkeley es la primera prueba empírica de esa idea.
¿Qué es el entrelazamiento cuántico y qué tiene que ver con el tiempo?
El entrelazamiento cuántico es la correlación instantánea entre partículas que hace que el estado de una afecte al de otra sin importar la distancia. En el experimento de Berkeley, ese entrelazamiento entre las 25 partículas del sistema genera internamente una «flecha del tiempo» —la dirección en que percibimos que los eventos ocurren— sin necesidad de ningún observador externo.
¿Esto cambia algo en mi vida o solo importa a los físicos?
A corto plazo, no cambia el día a día. A largo plazo, redefine la base de la cosmología y abre nuevas vías para el desarrollo de ordenadores cuánticos, que usan exactamente el entrelazamiento cuántico como mecanismo central. Si el tiempo es un efecto emergente y no fundamental, teorías sobre el origen del universo y sobre mecánica cuántica necesitan reescribirse, lo que afecta tecnologías que todavía están por llegar.